Los riesgos psicosociales se pueden clasificar mediante diversos criterios. Por ejemplo, en función de su origen, pueden catalogarse en tres grandes grupos, el grupo de riesgos relacionados con la organización general del trabajo, los relativos a las tareas específicas de cada trabajador y aquellos relativos a las interacciones sociales de los empleados.
Entre los riesgos psicosociales relacionados con la organización del trabajo, pueden considerarse la comunicación, participación, turnicidad, estilo de liderazgo o cambios tecnológicos.
En cuanto a riesgos relacionados con la tarea específica del trabajador, existe acuerdo en la evaluación de factores de riesgos psicosocial como autonomía, atención, definición de rol, contenido de la tarea, formación para el puesto o presión de tiempo.
En cuanto a los aspectos relativos a las interacciones sociales pueden considerarse las relaciones personales y de trabajo entre los empleados y las relaciones entre los empleados y personas relevantes externas a la empresa como los clientes o los proveedores.
Hay que señalar que, en ocasiones, es difícil diferenciar entre estos grupos de factores de riesgo y que siempre puede haber factores, como posibles problemas o disfunciones en la comunicación, que afecten al mismo tiempo a la organización general de trabajo, a las tareas del individuo y a la interacción social.
No obstante, hay un relativo consenso sobre los más importantes, siendo el estrés, la violencia y el acoso laboral los más frecuentes que se dan en el entorno laboral.
Por otro lado, los riesgos psicosociales se van haciendo progresivamente más notorios. En algunas empresas y en determinados puestos son los riesgos más característicos e importantes que deben ser evaluados y considerados en su caso a la hora de planificar y adoptar medidas preventivas.
Rita González
Más de 25 años de experiencia en la gestión del Capital Humano. Formadora y Coach certificada por la ICF.

