Claves para reducir el estrés

Si queremos vivir sin estrés, debemos empezar por conocer un poco más de cerca esta incómoda sensación. Cuando hablamos del estrés nos referimos a una reacción fisiológica que surge ante una situación que percibimos como difícil de superar, porque pensamos que no disponemos de suficientes recursos.
Sin embargo, el estrés nos aporta los impulsos de energía que necesitamos para hacer frente a determinadas circunstancias que se nos presentan en la vida personal y laboral. Es decir, prepara a nuestro organismo y nos otorga las fuerzas que necesitamos. Por eso, es necesario trabajar nuestras emociones negativas para convertirlas en positivas, permitiéndonos tener una percepción más objetiva y aprovechar todos los recursos de los que disponemos para superar cualquier situación.
Cuando el estrés se prolonga durante días, semanas o incluso meses, nos encontramos ante un tipo de estrés “malo”, que debemos evitar y que, lejos de ser adaptativo, no hace más que molestarnos y perjudicarnos a todos los niveles de nuestra vida.
Quiero darte una serie de claves para poder mantener a raya este tipo de estrés:

  1. Empecemos por disponer de una red de apoyo. Para nuestro bienestar es imprescindible que dispongamos de relaciones positivas y de calidad. Cuidar las relaciones con la familia, compañeros de trabajo, amistades y pareja debería ser prioritario. Disponer y fortalecer vínculos afectivos sanos basados en la confianza y en el respeto mutuo, nos ayuda a vivir con plenitud.
  2. Debemos evitar cualquier tipo de relación tóxica. Es importante detectar y esquivar a aquellas personas tóxicas que desgastan nuestro equilibrio emocional, con su actitud negativa ante la vida, que consumen nuestra energía a través de la manipulación y victimismo.
  3. Pedir ayuda cuando sea necesario. Aunque pensemos lo contrario, es un signo de fortaleza. Disponer de alguien en el que se pueda confiar y hablar abiertamente de aquello que nos preocupa fortalece nuestro yo ante la adversidad.
  4. Organizarse el día a día. Planificar las actividades cotidianas ayuda a reforzar nuestro locus de control interno, nos da seguridad y la percepción de que uno controla su vida.
  5. Aprender a priorizar. Focalizándonos en aquellas actividades que dan valor a nuestros objetivos y a nuestra vida.
  6. Focalizar. Eliminando los pensamientos rumiativos que generan confusión mental. Para ello no debemos de dejar de practicar la atención consciente y plena en cada actividad que realicemos, por muy simple que sea.
  7. Descansar bien cada día. Una consecuencia recurrente del estrés son los problemas de sueño: cuidar la higiene, manteniendo rituales relajantes antes de ir a dormir (música suave, baños aromáticos…) y estableciendo un descanso mínimo de ocho horas diarias, nos ayudará.
  8. Seguir una dieta equilibrada. Dedicando el tiempo necesario para disfrutar de la comida y de momentos de relax, evitando cualquier tipo de sustancia estimulante como el tabaco.
  9. Realizar actividad física cada día. Las endorfinas que generamos practicando deporte son un buen antídoto contra el estrés. Se trata de practicar actividades físicas que nos hagan disfrutar, desconectar y eliminar cualquier tipo de preocupación.
  10. Por último, no dejes de practicar cada día ejercicios de relajación, respiración, y mindfulness. Aparte de eliminar nuestro estrés, nos ayudará a concentrarnos mejor y a rendir más en el trabajo.

Seguro que, con estos consejos si los practicas frecuentemente, mantendrán a raya tu estrés y tendrás una vida más plena.

Rita González

Rita González

Más de 25 años de experiencia en la gestión del Capital Humano. Formadora y Coach certificada por la ICF.

CONECTA

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 1 Promedio: 5)

Deja una respuesta